Fotobiomodulación: aprovechando el poder de la luz en la degeneración macular seca relacionada con la edad DMAE

Fotobiomodulación y Retinosis pigmentaria

Reproducimos el comunicado que nos ha hecho llegar la Sociedad Española de Retina y Vítreo (SERV)

La retinitis pigmentaria es un grupo de enfermedades oculares que afectan a la retina. Las personas con RP pierden la visión gradualmente, llegando muchos de ellos a la ceguera en una edad en la que están en plena actividad laboral. Actualmente solo se pueden beneficiar de un tratamiento (terapia génica) los pacientes con retinitis pigmentaria y amaurosis congénita de Leber con la mutación RPE65. Es muy complicado desarrollar tratamientos para la retinitis pigmentaria porque hay más de 100 genes que la causan. Los científicos llevan muchos años estudiando por qué y cómo se produce la retinitis pigmentaria para tratar de mejorar esta devastadora enfermedad.

En la Sociedad Española de Retina y Vítreo (SERV) hemos tenido conocimiento de que han aparecido anuncios o publirreportajes, en los que un lector no avezado puede intuir que la fotobiomodulación puede producir mejorías en pacientes con retinosis pigmentaria, considerando esta técnica como el tratamiento de primera línea en esta patología.
Actualmente, la fotobiomodulación está aprobada por la Food and Drug Administration y por la Agencia Europea del Medicamento para el tratamiento de la forma intermedia la degeneración macular asociada a la edad (DMAE). Esta fase de la DMAE no es la forma avanzada, que es cuando los pacientes perciben mayoritariamente la pérdida de visión. Los estudios preclínicos y clínicos con fotobiomodulación han mostrado resultados prometedores, pero todavía inconsistentes. De hecho, la eficacia a largo plazo y los parámetros de tratamiento óptimos de la fotobiomodulación en la DMAE aún no se han determinado por completo, debido a las limitaciones de los estudios disponibles. Por ello, una reciente revisión publicada en la revista Ophthalmology Therapy en el mes de septiembre de 2023, por investigadores de la Universidad de Milan, concluye que la eficacia de fotobiomodulación en la prevención de la progresión a formas avanzadas de DMAE, sigue siendo incierta. Por ello, se recomiendan más estudios para evaluar la eficacia de la fotobiomodulación en el tratamiento de la DMAE.

Su utilización en retinitis pigmentaria, como se menciona en los citados publirreportajes, está fuera de aprobación, y la única manera de comprobar su utilidad en una nueva indicación, como es la retinitis pigmentaria, es mediante un ensayo clínico, en el que unos pacientes se traten con fotobiomodulación y otros no, y posteriormente comparar los resultados. El diseño de un ensayo clínico es un proceso complejo a fin de proteger la seguridad de los pacientes. Requiere múltiples autorizaciones, como las de un comité de ética, y la existencia de un promotor que se debe hacer cargo de los gastos del tratamiento en el estudio.

La Sociedad Española de Retina y Vítreo (SERV) recuerda que ningún paciente con retinitis pigmentaria debe pagar por este tratamiento estando en un ensayo clínico, y por el momento, ningún paciente con retinitis pigmentaria debe ser tratado con fotobiomodulación fuera de un ensayo clínico.

Uso de Fotomodulación en pacientes afectados de Retinosis Pigmentaria.
La fotobiomodulación es la aplicación de luz monocromática al cuerpo con el fin de reparar los tejidos y reducir la inflamación, el edema y el dolor1. Se ha utilizado durante 20 años para el tratamiento del dolor, las lesiones y las disfunciones musculoesqueléticas; para ayudar a la cicatrización de las heridas; para mejorar el rendimiento muscular intenso y reducir el daño muscular después del ejercicio1; y para el dolor neuropático, el linfedema y la mucositis oral2-4.

Varios estudios realizados en los últimos cinco años han revelado resultados alentadores en el uso de PBM para tratar enfermedades oculares, incluida la degeneración macular relacionada con la edad (DMAE)5,6, la retinopatía del prematuro y el edema macular diabético1,7-9. La BPM no empeora la enfermedad, no tiene efectos secundarios y es completamente no invasiva10,11.

Actualmente no existe un tratamiento o cura aprobados para la forma seca de la DMAE, que afecta al 80% de los individuos con DMAE y tiende a progresar más lentamente que la forma húmeda10.

Ondas de luz

La BPM no es una terapia de calor, sino que se asemeja más a la fotosíntesis en las plantas, en que la luz, en el rango espectral del rojo lejano y del infrarrojo cercano, puede estimular las células y conducir a una cascada de reacciones fotoquímicas.

Lo que sucede primero es que la luz de baja potencia es absorbida localmente por la citocromo c-oxidasa. La energía mitocondrial es entonces producida por la liberación de oxígeno, lo que tiene como resultado un aumento de la concentración de trifosfato de adenosina (ATP) y una reducción del estrés oxidativo.

Esta reacción fotoquímica activa las enzimas y los segundos mensajeros, que dan lugar a una respuesta celular e, indirectamente, sistémica en los tejidos que no han absorbido fotones5,12,13. La disfunción mitocondrial y el estrés oxidativo desempeñan un papel fundamental en muchas enfermedades maculares, por lo que la BPM es de utilidad en las enfermedades oculares agudas y crónicas1,5,10.

Ofrecemos nueve ciclos de terapia BPM en aproximadamente un mes. Durante el procedimiento, un dispositivo médico con diodos emisores de luz estimula la función celular y mejora la producción de energía.

Cada ciclo de terapia emite longitudes de onda en el rango de 590-850 nm durante 4 minutos por ojo. Los resultados clínicos se determinan inmediatamente después del último ciclo, después de 3 meses y después de 6 meses, utilizando imágenes de tomografía de coherencia óptica (TCO), la rejilla de Amsler, el gráfico de Pelli-Robson, un gráfico de Snellen y un gráfico de Jaeger.

Supuesto práctico

Se administraron nueve ciclos de BPM durante un mes a un paciente con DMAE seca, tras lo cual la OCT mostró una reducción de las drusas y el paciente obtuvo una mejora subjetiva de la visión. El paciente también experimentó menos cansancio ocular, más contraste de color, mayor definición y mejor agudeza visual sin corregir de lejos y de cerca.

La sensibilidad al contraste mejoró de 1,8 a 2,0 unidades logarítmicas. Los resultados permanecieron estables a los 6 meses de seguimiento.

Este caso demostró un tratamiento no invasivo satisfactorio con una mejor calidad de visión en la DMAE seca. Por lo tanto, la irradiación podría ofrecer un nuevo medio no invasivo y sin efectos adversos para estimular la regeneración de las células madre de la retina.

Conclusión

Hasta la fecha, no hay tratamientos aprobados para muchas enfermedades de la retina. Gracias a su capacidad de promover la regeneración celular mediante ondas de luz, la BPM ha dado lugar a una mejor agudeza visual, sensibilidad al contraste y un perfil macular menos dañado en varios pacientes con DMAE seca.

En general, estos resultados son alentadores. Nuestro protocolo parece ofrecer un enfoque extremadamente prometedor para prevenir que la agudeza visual empeore y para promover la reparación de tejidos en esta forma de DMAE. Además, este método tiene la enorme ventaja de ser completamente no invasivo.

De acuerdo con esta hipótesis, la irradiación a ciertas longitudes de onda puede regenerar las células de la retina. Así pues, la luz modulada puede ofrecer un novedoso enfoque terapéutico válido para la DMAE seca, que tiene el potencial de facilitar la reparación de los tejidos dañados de la retina y promover la supervivencia y las funciones de las células epiteliales dentro del epitelio pigmentario de la retina14.

Autores: Roberto Pinelli, MD, Miorica Bertelli, OD y Elena Scaffidi, MA

Imagen: La mácula (A) antes del tratamiento y 6 meses después del tratamiento (B).

Fotobiomodulación: aprovechando el poder de la luz en la degeneración macular seca relacionada con la edad DMAE.

Traducción: Asociación Mácula Retina.

Web Relacionada