Un ensayo clínico pionero liderado por la Dra. Sandra Tenreiro en Lisboa probará en 140 pacientes el potencial de medicamentos para diabetes tipo 2 en el tratamiento de la degeneración macular asociada a la edad
La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) podría tener una nueva esperanza terapéutica gracias a un innovador ensayo clínico que se está desarrollando en Portugal. La investigación, liderada por la los doctores Sandra Tenreiro y Miguel Seabra de la NOVA Medical School de la Universidad Nova de Lisboa, evaluará el potencial de fármacos tradicionalmente utilizados para el tratamiento de la diabetes tipo 2 como una nueva alternativa para frenar la progresión de la DMAE. Por el momento se testará en pacientes en fase intermedia d ela enfermedad, no en avanzada.
El ensayo clínico, que incluirá 140 pacientes, representa un paso crucial en la medicina traslacional oftalmológica. La investigación se fundamenta en evidencia científica previa que ha demostrado que pacientes diabéticos tratados con metformina presentan tasas significativamente menores de desarrollo de DMAE.
La Dra. Sandra Tenreiro, quien recientemente fue nombrada coordinadora de Retina4Future —la primera red europea dedicada exclusivamente a las enfermedades de la retina—, ha explicado que «los mecanismos antiinflamatorios y antioxidantes de estos fármacos antidiabéticos podrían ofrecer una protección efectiva contra el estrés oxidativo que caracteriza la degeneración macular».
Antecedentes científicos prometedores
Diversos estudios previos han respaldado esta línea de investigación. Un estudio taiwanés de 2018 demostró que pacientes diabéticos tratados con metformina presentaban una incidencia significativamente menor de DMAE. Más recientemente, una investigación de 2023 confirmó que la metformina se asocia con menores probabilidades de desarrollar DMAE incluso en pacientes no diabéticos, mostrando un efecto dosis-dependiente.
Colaboración internacional y perspectivas futuras
El ensayo clínico forma parte de un ambicioso programa de investigación que cuenta con la colaboración del Centro Hospitalar Universitário de Lisboa Central y se enmarca dentro de las actividades de la red Retina4Future, que incluye especialistas de más de 35 países.
«Nuestro objetivo es acelerar la transferencia del conocimiento de laboratorio a la práctica clínica, desarrollando tanto diagnóstico precoz como terapias innovadoras que puedan frenar la progresión de las enfermedades de la retina en sus fases iniciales», señala la Dra. Tenreiro.
Si los resultados del ensayo confirman la eficacia de estos fármacos antidiabéticos en el tratamiento de la DMAE, podríamos estar ante un cambio paradigmático en el abordaje de esta enfermedad que constituye la principal causa de ceguera en personas mayores de 65 años en los países desarrollados.
La reutilización de fármacos ya aprobados y con perfiles de seguridad conocidos (drug repurposing) representa una estrategia especialmente atractiva por su potencial para acelerar la disponibilidad de nuevos tratamientos para los pacientes.
El ensayo se prolongará entre dos y tres años. Los resultados dirán entonces si se podrían abrir nuevas vías terapéuticas para millones de personas afectadas por la DMAE en todo el mundo.
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