Los gemelos idénticos tienen una forma muy similar de usar su mirada para recibir información. Foto: iStock

 

La forma en que exploramos nuestro mundo con nuestros ojos puede influir en todo, desde la interacción social hasta el aprendizaje.

En un estudio publicado en Current Biology, los investigadores del Instituto Karolinska demuestran que nuestros movimientos oculares están en parte gobernados por nuestros genes.

Lo que observamos en una situación determina la información visual a la que accedemos, así como la información que extrañamos.

Las diferencias en el comportamiento de visualización pueden, por lo tanto, tener un impacto significativo sobre cómo interactuamos socialmente, cómo actuamos en el tráfico o qué aprendemos de las situaciones en las que nos encontramos.

Para descubrir más acerca de cómo pueden surgir tales diferencias, los investigadores del Instituto Karolinska, la Universidad de Indiana y la Universidad de Uppsala estudiaron a 223 gemelos entre las edades de 10 y 14 años, la mitad de los cuales eran idénticos.

Los investigadores mostraron a los participantes 80 imágenes de contenido variable mientras estudiaban sus movimientos oculares en los tres segundos para los que se mostró cada imagen.

“Las imágenes tenían contenido social o no social, ya que queríamos una selección representativa de los entornos que las personas encuentran en la vida”, dice Terje Falck-Ytter, investigador del Centro de Trastornos del Neurodesarrollo del Instituto Karolinska (KIND).

Los gemelos idénticos tenían movimientos oculares similares

Cuando los investigadores analizaron cómo los ojos de los participantes se movían sobre las imágenes, encontraron que el comportamiento visual de los gemelos genéticamente idénticos era más similar al de los gemelos fraternos, en términos de qué parte de la imagen se veía y en qué determinado momento.

“Por ejemplo, cuando un gemelo miraba un rostro durante un cierto período de tiempo, si el otro gemelo era idéntico, había una mayor probabilidad de que él o ella hicieran lo mismo”, dice el Dr. Falck-Ytter.

Los investigadores concluyen que los factores genéticos influyen en cómo las personas usan su mirada para recibir información.

Según el Dr. Falck-Ytter, las personas mueven los ojos varias veces por segundo cuando están despiertos, demasiado a menudo para que se deba exclusivamente a una decisión consciente.

“Nuestros resultados sugieren que nuestros genes deciden qué parte del entorno visual se selecciona de forma instantánea en cada situación nueva”, agrega el Dr. Falck-Ytter.

“Estos procesos están trabajando constantemente y tienen importantes consecuencias para nuestras acciones”.

Puede proporcionar nuevas pistas sobre el autismo

Los resultados pueden mejorar la comprensión de los trastornos neuropsiquiátricos como el autismo, una de cuyas características es el comportamiento de visión aberrante en situaciones cotidianas.

Sin embargo, como dice el Dr. Falck-Ytter, también se suman al conocimiento básico de cómo nuestros genes afectan la forma en que percibimos el mundo que nos rodea y cómo, por lo tanto, damos forma a nuestro propio entorno de vida.

“Los niños usan su comportamiento visual para crear su propio entorno visual, que a su vez tiene un profundo impacto en su desarrollo y en las reacciones de las personas que los rodean”, explica el Dr. Falck-Ytter.

Publicación

“Influencia genética en los movimientos oculares a escenas complejas en escalas de tiempo cortas”.

Daniel P. Kennedy, Brian M. D’Onofrio, Patrick D. Quinn, Sven Bölte, Paul Lichtenstein y Terje Falck-Ytter

Current Biology, online el 9 de noviembre de 2017

 

Traducción: Asociación Mácula Retina

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