Reacciones ante la pérdida de visión.

¿Alguien a quien usted quiere tiene pérdida de visión?

Si tiene un familiar o un compañero con disminución de la visión, es probable que sea muy consciente del desgaste emocional que está afectando a su ser querido. 

Puede parecer egoísta pensar en uno mismo en esos momentos, pero el hecho es que esta experiencia también le está sucediendo a usted. Sus sentimientos, y su salud emocional, son igual de válidos, y es muy importante que los examine y los aborde.

Analice las siguientes reacciones comunes y mire si reflejan sus propios sentimientos mientras afronta la pérdida de visión de algún familiar:

  • “No estoy haciendo bastante. ¿Cómo puedo pensar en mi propia vida cuando mi esposo está luchando con esta crisis?”
  • “Ya no puedo hablar con papá. Todo lo que digo o hago está mal y no sé cómo ayudarle”.
  • “Me siento muy mal, pero no es culpa mía que mi hermana mayor esté perdiendo la vista. ¿Por qué se enfada conmigo?”
  • “Mi trabajo es muy exigente y en este momento necesito seguir por mis hijos y por mi madre. Pero es difícil manejarlo todo yo solo”.

Estos sentimientos son comunes, especialmente al principio. Muy a menudo se derivan de la falta inicial de información sobre la verdadera naturaleza de la pérdida de visión y cómo se pueden resolver los retos que plantea. 

Hasta que las circunstancias personales nos obligan a buscar información, pocos se dan cuenta de la capacidad que tienen las personas con pérdida de visión para vivir independientemente.

Al ayudar a su ser querido a ser independiente, no solo enriquece su vida, sino que también aliviará algo su propio estrés y preocupaciones.

Más independencia = menos estrés y relaciones familiares más fuertes.

Manos a la obra: algunas sugerencias

Adaptarse a la pérdida de visión requiere paciencia y compromiso por parte de todos los involucrados. Y aunque existen tecnologías y herramientas de capacitación que pueden facilitar el proceso, los primeros pasos juntos no requieren gadgets o formación especializada. Lo más importante es ser sensible a las necesidades y sentimientos de los demás. Por ejemplo:

Ayude a su familiar a tener éxito en una tarea que siempre ha hecho bien. La legendaria receta de tarta de chocolate de mamá no tiene que ser un recuerdo. Solo añada ánimo y algunos consejos útiles y nuevas técnicas para adaptar el espacio de su cocina. El éxito la ayudará a desarrollar la confianza y la voluntad de intentar tareas más complejas.

Anime a su pariente a seguir buscando intereses de forma permanente, pero de una manera nueva. Para el Día del padre, adelante, regale a su padre el último éxito de ventas … en cinta o CD. Recuérdele que usted y muchos de sus amigos videntes han estado conduciendo y escuchando audiolibros durante años.

Ayude a superar los obstáculos a medida que surgen, no todos a la vez. Si tu tío se está acostumbrando a vivir con pérdida de visión, las dificultades pueden parecer abrumadoras. Tómelas una a una. Hoy, ayúdele con el afeitado, mañana con la máquina de café, etc. Ambos se sorprenderán de la rapidez con la que reanuda sus tareas diarias.

Servir de apoyo, sí; ser condescendiente, no. Esté allí para ayudar cuando sea necesario, pero no se haga cargo.

Pídale ayuda a su familiar cuando la necesite. Si su padre era el experto en temas fiscales antes de su pérdida de visión, ahora no es menos experto en temas fiscales. Pídale a su padre que le ayude con sus impuestos como siempre lo ha hecho. Le mostrará que aún se confía en sus habilidades, mientras se le alienta a mantenerse al día con las cosas que siempre ha hecho bien.

Recuerde, usted también tiene una vida. Puede ser muy fácil perderse en el cuidado de otra persona, especialmente cuando la pérdida de la visión es un factor. Trate de comer bien, dormir lo más posible y encuentre tiempo para actividades que sean importantes para usted. Se sentirá mejor y tendrá más energía para dedicar a su ser querido.

Traducción: Asociación Mácula Retina.

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