Ver o no ver en tiempos del Covid-19.

¿Que cómo llevo el confinamiento con una enfermedad degenerativa de la retina?

Pues con paciencia, a veces miedo y, siempre, siempre, esperanza.

Me llamo Lourdes Martínez y tengo miopía magna de origen genético y hereditario.

A lo largo del tiempo hay un crecimiento como un “huevo” del globo ocular. Mi retina se rompe y sangra. Puede haber un daño irreversible y ceguera si no se trata a tiempo. Detecté hace pocos días los síntomas, veía las líneas horizontales torcidas y como si estuvieran bajo una lupa o gota de agua. Hice una reclamación online en la Consejería de Sanidad, y a los 3 días me estaba llamando mi médico por teléfono.

El 20 de abril en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid, en el Servicio de Oftalmología, el Doctor Juan Reche Frutos me inyectaba en el ojo una sustancia antiangiogénica para inhibir la hemorragia.

Debemos reconocer los síntomas de nuestras patologías visuales crónicas, como Degeneración Macular Miópica, Degeneración Macular Asociada a la Edad, Retinopatía y Edema Macular Diabético, muchas de ellas precisan de tratamiento con inyecciones de antiangiogénicos, de forma periódica.

Pero también debemos conocer las vías de acceso a la Sanidad Pública, ahora saturada, para la continuidad de unos tratamientos cuya interrupción puede ser devastadora y conducir a la ceguera. Hay que prevenir el contagio del Covid-19, pero también hay que prevenir la ceguera.

Consejos para ir a una cita oftalmológica en tiempos de coronavirus:

 

Ver o no ver en tiempos del Covid-19