• “La idea popular de que los ordenadores o las televisiones queman la vista no es cierta”
  • “Los implantes y gafas de visión artificial son tecnologías que ya están aquí”

-¿Cuáles son las principales patologías que afectan a la retina y al vítreo?

-Son las patologías más graves y prevalentes. En primer lugar estaría la degeneración macular asociada a la edad. Si tenemos en cuenta la gran cantidad de personas mayores que hay ahora por el envejecimiento poblacional y la mayor calidad de vida, esto da lugar a que aparezcan en la retina procesos degenerativos que antes no existían. Esta patología se está constituyendo en un problema importante de salud pública, porque son tratamientos caros y provocan una gran limitación visual a estas personas. La segunda patología sería la retinopatía diabética. Los malos hábitos, el sedentarismo y la mala alimentación hacen que la diabetes aumente y ésta condiciona la aparición de retinopatía. La primera causa de ceguera legal en países desarrollados en edades medias es la retinopatía diabética y la primera por encima de 50 años es la degeneración macular. La tercera patología en prevalencia es la miopía magna. Por encima de 18 ó 20 dioptrías, el problema ya no es usar gafas sino la gran cantidad de problemas que surgen en la retina.

-¿Hacia dónde va la investigación?

-La especialidad ha cambiado mucho, especialmente en el diagnóstico. El desarrollo tecnológico de los nuevos sistemas de software y de imagen nos está permitiendo realizar la exploración de la retina con técnicas más precisas, más cómodas para el paciente, menos agresivas, que nos permiten detectar patologías que antes no se podía. También están los nuevos desarrollos farmacológicos. Los fármacos antiangiogénicos tienen el inconveniente de que hay que pincharlos en la cavidad vítrea, pero tienen muy buen resultado y nos permiten tratar de manera eficaz distintas patologías. A nivel quirúrgico ha mejorado mucho la vitrectomía. Antes era una técnica compleja y larga. Ahora con los nuevos desarrollos tecnológicos es más cómodo para el paciente, lo hacemos más rápido y mejor.

-¿Hay muchas personas que se quedan ciegas en España?

-Cuando se habla de ceguera hay dos términos a diferenciar. Por un lado, el ciego absoluto, que son personas que no perciben luz en ninguno de los dos ojos. Eso hoy en día gracias a Dios es muy poco frecuente. Luego está el ciego legal, que es aquella persona que tiene menos del 10% de visión en los dos ojos y por lo tanto no puede desarrollar tareas cotidianas como marcar un número de teléfono o ver las caras de sus nietos. La ceguera legal aún es un problema importante.

-Los implantes, las gafas de visión artificial… ¿es una tecnología aún muy lejana?

-No, eso ya está aquí. Existe una prótesis artificial retiniana que consiste en la implantación a nivel de la retina de una placa electrónica, que se conecta mediante un sistema parecido a una wifi con una cámara que va en las gafas que lleva el paciente. De esta forma, las gafas captan la señal, la transmiten al chip y la placa electrónica estimula la retina para que lo retransmita al cerebro. Es una tecnología poco desarrollada porque los pacientes solo ven sombras y luces, pero es el primer proyecto de algo que sin lugar a dudas va a llegar en pocos años.

-Con la gran cantidad de técnicas que hay hoy en día, ¿las gafas y lentillas pronto pasarán a la historia?

-Hay que distinguir dos conceptos. El primero es el de refracción, el paciente que tiene una pequeña miopía, hipermetropía o astigmatismo y se lo quiere quitar, pero eso no tiene nada que ver con la salud visual. Podemos tener a una persona ciega sin dioptrías y otra con dioptrías que vea al cien por cien. Hoy en día con las técnicas de cirugía refractiva gran cantidad de defectos de refracción se pueden corregir, quitando el componente de gafas o lentillas, pero en el fondo lo que preocupa es la salud visual, que es la capacidad de visión de la persona.

-¿Con la salud visual pasa como con Santa Bárbara, que solo nos acordamos de ella cuando truena?

-Normalmente las personas no entran en contacto con el problema hasta que no lo ven de cerca. Sin embargo, el glaucoma tiene un alto componente hereditario igual que la degeneración macular asociada a la edad. Se ha demostrado que los hijos de personas que han tenido esta patología la padecen con más frecuencia que el resto y deberían someterse a exploraciones a partir de los 50.

Tablets, televisiones, ordenadores… ¿son tan malos como dicen para nuestros ojos?

-No, hay que separar dos conceptos. Un atleta que corre 400 metros y se cansa, ¿quiere eso decir que es malo correr 400 metros? No. Una tablet o un ordenador nos obliga a realizar un esfuerzo visual importante en el sentido de que hay que prestar más atención y fijarnos más y eso causa mayor fatiga. Si lo hacemos en una buena posición y con una buena iluminación no hay problema. El concepto a nivel popular de que los ordenadores o las televisiones queman la vista no es cierto.

-Dicen que viviremos más de cien años, ¿cómo lo llevaremos a nivel visual?

-Sin lugar a dudas mal. El principal factor de la degeneración macular asociada a la edad, como su nombre indica, es el envejecimiento. Por debajo de los 60 años la prevalencia es menor al 1%, pero aumenta mucho a partir de los 80 años. Por lo tanto vamos a pagar un precio alto por vivir más y a nivel ocular van a ser las enfermedades degenerativas, especialmente de la retina. Mis hijos se ríen de mí porque dedico mucho tiempo a estudiar la parte central de la retina, que se llama la fóvea y mide un milímetro cuadrado. Me dicen que dedico mucho esfuerzo a lago muy pequeño. Pero el consumo energético de la fóvea es superior a cualquier otra zona del organismo. Esto nos da una idea de la gran complejidad del sistema retiniano.

 

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