Autores: J. Harry Sweigard, Ryoji Yanai, Philipp Gaissert, Magali Saint-Geniez, Keiko Kataoka, Aristomenis Thanos, Gregory L. Stahl, John D. Lambris, y Kip M. Connor.

  • Científicos de Harvard prueban nuevos tratamientos para enfermedades de la retina que causan ceguera.

Un nuevo informe publicado on line en The FASEB Journal puede liderar el camino hacia nuevos tratamientos o una cura para una causa común de ceguera (retinopatía proliferativa). En concreto, los científicos han descubierto que el sistema inmune natural del cuerpo hace algo más que ayudar a protegerse de los patógenos externos. También ayuda a eliminar los vasos sanguíneos anormales que dañan la visión, dejando a las células y tejidos sanos intactos. Este descubrimiento es importante ya que la retina es parte del sistema nervioso central, y sus células no pueden ser sustituidas una vez que se han perdido. Identificar formas de aprovechar el sistema inmune innato para “limpiar” los vasos sanguíneos anormales en la retina puede conducir a tratamientos que podrían impedir o retrasar la ceguera, o restaurar la visión.

“Nuestros hallazgos empiezan a identificar un nuevo papel del sistema inmune innato por el cual los mediadores endógenos marcan como objetivo la vasculatura retinal patológica para su eliminación”, dijo Kip M. Connor, investigador implicado en el trabajo del Harvard Medical School and Massachusetts Eye and Ear Infirmary Angiogenesis Laboratory en Boston, MA. “Nuestra esperanza estriba en que los estudios futuros nos permitirán desarrollar terapias específicas que aprovechen este conocimiento y se conviertan en un gran avance para la visión y en una mayor calidad de vida para los pacientes que sufren de retinopatía diabética o retinopatía del prematuro”.

Para hacer este descubrimiento, Connor y colegas compararon dos grupos de ratones, un grupo modificado genéticamente que carecía de actividad en el sistema del complemento inmune innato, y un grupo normal con un sistema inmune innato completamente funcional. Los investigadores colocaron los dos grupos en un ambiente que induce el crecimiento de los vasos sanguíneos irregulares en el ojo, imitando lo que sucede en muchas enfermedades oculares humanas. Los ratones que carecían de un sistema inmune innato funcional desarrollaron de forma apreciable más vasos sanguíneos irregulares que los ratones normales, lo que indica que el sistema del complemento es un importante regulador del crecimiento anormal de vasos sanguíneos dentro del ojo. Es importante destacar que en los ratones normales, los científicos fueron capaces de visualizar el sistema inmune y atacar y eliminar sólo los vasos sanguíneos irregulares, dejando indemnes las células ilesas.

“Saber cómo funciona el sistema del complemento para mantener nuestras retinas limpias es un importante primer paso hacia nuevos tratamientos que podrían imitar esta actividad”, dijo Gerald Weissmann, redactor en jefe de The FASEB Journal. “Es una nueva forma de entender cómo las retinopatías proliferativas nos roban la vista, y promete dejarnos ver el camino a seguir con claridad”.

En la imagen: Inmunidad innata y adaptativa
Fuente: eurekalert.org
Traducción: DMAE

 

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