Comer bien para tener unos ojos sanos

¿Por qué los carbohidratos complejos como los cereales integrales son la opción clara para preservar la visión, especialmente cuando se trata de la degeneración macular relacionada con la edad? Comer bien sirve para preservar sanos nuestros ojos.

Un cambio en la dieta revirtió la degeneración macular relacionada con la edad en ratones, explicó Sheldon Rowan.

La degeneración macular relacionada con la edad (DMAE), la principal causa de pérdida de visión después de los 50 años, puede dejar a una persona con una sensación de impotencia.

Durante meses o años, los pacientes con DMAE pierden lentamente la vista y se acercan cada vez más a la ceguera.

En la mayoría de los casos, no hay cura, pero un equipo de la Universidad de Tufts ha detectado indicios de que detener la enfermedad puede no requerir la creación de nuevos medicamentos, sino simplemente ajustar la dieta de los pacientes.

Sheldon Rowan, científico del Laboratory for Nutrition and Vision Research en el Centro de Investigación de Nutrición Humana sobre Gerentología en la Universidad de Tufts, dijo que hay muchos indicios de que los tipos de carbohidratos que ingerimos juegan un papel en el desarrollo de la DMAE.

Las personas que consumen muchos carbohidratos simples, como los que contienen el pan blanco y las bebidas azucaradas, tienen más probabilidades de contraer la enfermedad.

Esto podría deberse a que los carbohidratos simples se descomponen rápidamente durante la digestión, creando una subida del azúcar en la sangre que puede conducir a una inflamación generalizada, una afección relacionada con la DMAE.

Los carbohidratos complejos que se encuentran en los cereales integrales, sin embargo, se descomponen más lentamente, produciendo una menor tasa de glucemia en la sangre. Si esa glucosa en sangre se mantiene baja durante un largo período de tiempo, según Rowan se puede reducir la incidencia de la DMAE.

Para entender por qué, Rowan probó las dos dietas con ratones de laboratorio. En el transcurso de un año, alimentó a un grupo de ratones con alimentos “con alto índice glucémico“, a base de muchos almidones simples.

Un segundo grupo recibió una dieta con “bajo índice glucémico“, rica en carbohidratos complejos, pero por lo demás idéntica en calorías y nutrientes. En un tercer grupo, Rowan cambió la dieta de los ratones pasando de alimentos de alto a bajo contenido glucémico en mitad del estudio.

Efectivamente, los ratones con la dieta de bajo índice glucémico no desarrollaron DMAE, mientras que los ratones alimentados con la dieta de alto índice glucémico casi todos desarrollaron la enfermedad, un resultado acorde con investigaciones previas.

Sin embargo, en los ratones que cambiaron de dieta, Rowan vio algo completamente inesperado. No solo evitaron la DMAE, sino que se revertió el daño existente en sus retinas.

“Nadie había visto eso antes”, dijo Rowan sobre los hallazgos, que fueron reportados en Actas de la Academia Nacional de Ciencias.

 

“La forma más común de DMAE en realidad no tiene un tratamiento en este momento, pero esto sugiere que simplemente cambiar a un patrón de alimentación más saludable podría tener un gran impacto”.

 

Para comprender la razón del cambio, Rowan analizó muestras de sangre y orina de cada grupo de ratones.

Descubrió que aquellos con dietas con alto índice glucémico también tenían altos niveles de moléculas llamadas “productos finales de glicación avanzada” (AGES) en sus cuerpos.

Los AGES son productos finales tóxicos de los azúcares“, dijo Rowan

“Pueden dañar las proteínas y los lípidos que una célula necesita para funcionar”.

En la retina, estas proteínas dañadas se acumulan lentamente en una especie de montón de basura celular, formando depósitos amarillos llamados drusas que destruyen las células de la retina.

Rowan también identificó algunas substancias químicas, incluida la serotonina, en la sangre y la orina de los ratones que actuaban como marcadores de la DMAE

Debido a que estas sustancias químicas se han relacionado con bacterias en el intestino, Rowan se preguntó cómo podrían estar involucrados los microbios en el desarrollo de la DMAE.

Él razonó que debido a que los carbohidratos simples son fáciles de digerir, se metabolizan por completo antes de entrar en los intestinos y “matar de hambre” a las microbios que viven más adentro del tracto digestivo.

Esto podría desalentar el crecimiento de bacterias protectoras, al tiempo que permite que las especies que crean inflamación y otras tensiones prosperen.

Después de probar los niveles de varias bacterias que viven en el intestino de cada ratón, Rowan encontró alguna evidencia temprana que puede confirmar esta idea.

Podría haber bacterias ‘buenas’ en el intestino que son neuroprotectoras, y también podría haber bacterias ‘malas‘, que son proinflamatorias“, dijo. “A partir de este estudio, no podemos decir qué es bueno y qué es malo, pero el estudio sí nos muestra que las moléculas asociadas con las bacterias intestinales están desempeñando un papel en la DMAE“.

Identificar esas moléculas podría algún día conducir a nuevos tratamientos farmacológicos. Pero hasta entonces, los pacientes con DMAE pueden mejorar su visión simplemente cambiando su dieta. 

“Esto nos brinda una tremenda oportunidad”, dijo el bioquímico de Tufts, Allen Taylor, director del Laboratorio de Nutrición e Investigación de la Visión

En los humanos, esto equivale a cambiar cuatro o cinco rebanadas de pan blanco por cereales integrales todos los días. Es una alteración menor que traerá grandes beneficios“.

Rowan agregó que la epidemiología “es clara sobre estos patrones alimentarios y dietéticos saludables que protegen contra la DMAE“, dijo. 

“Como efecto secundario, también mejorará tu salud cardiovascular, disminuirá el riesgo de diabetes y tal vez incluso te ayudará a perder peso. Realmente no hay inconvenientes “.

 

Fuente: http://now.tufts.edu/articles/eating-healthy-eyes

Autor. Peter Levin

Traducción: Mácula Retina