DMAE seca: Mecanismos, objetivos terapéuticos, e imágenes (V)

Autores: Catherine Bowes Rickman, Sina Farsiu, Cynthia A. Toth, y Mikael Klingeborn

Terapias a base de células madre

Existen abundantes pruebas que dan apoyo a la idea de que la pérdida de células ERP precede a la pérdida de fotorreceptores en la DMAE. Por lo tanto, se deduce que si la pérdida de células ERP puede ser mitigada, la función visual puede, muy probablemente, mantenerse. Varios enfoques basados en células madre embrionarias y de otro tipo para reponer el ERP in vivo se han intentado en los últimos 20 años, y que ha dado como resultado diferentes niveles de la reconstitución y/o rescate de la función visual en los modelos animales. Las células del EPR son un tipo de células muy polarizado y algunos estudios sugieren que para que las células del ERP trasplantadas sobrevivan, necesitan ser polarizadas antes del trasplante. Por lo tanto, se perseguió la implantación subretinal de células del EPR polarizadas sobre soportes biocompatibles, con cierto éxito. Sin embargo, los principales inconvenientes al aplicar este método son los traumáticos procedimientos de implantación y la posibilidad de rechazo del soporte/matriz si no es inmunológicamente lo suficiente inerte.

Recientemente, los estudios que utilizan un enfoque basado en células madre hematopoyéticas adultas (HSC) mostraron resultados prometedores en la restauración de las capas dañadas del ERP en vivo. Los autores reprogramaron celulas HSC adultas mediante la expresión lentiviral del RPE65, que llevo a estas células a convertirse en células similares a las ERP. Además, la administración sistémica a través de inyección intravenosa resultó en un “apego” de estas células al espacio subretiniano en un modelo de ratón con daños EPR inducidos por yodato de sodio. Esto es significativo, ya que, en un entorno clínico humano, la inyección intravenosa proporciona una mayor seguridad y facilidad de uso que el suministro subretiniano. Además, la perspectiva de que las celulas HSC propias del paciente se pudiesen utilizar es especialmente atractivo, ya que evita cualquier problema relacionado con el rechazo de trasplantes. El siguiente paso lógico será determinar si el uso de células similares a las ERP suministradas sistémicamente será también el habitat para la retina en un modelo de ratón con DMAE temprana en la que hay un daño ERP más sutil, y, por lo tanto, es probable que libere menos quimiocinas. Este modelo de ratón imita la enfermedad humana más de cerca y un resultado exitoso puede ser una prueba de concepto mas importante para los ensayos en humanos con DMAE. Desafortunadamente, no hay buenos modelos animales con atrofia geografica (GA), pero los avances actuales en las terapias basadas en células del ERP sugieren que estas células podrían ser ideales para preservar, y potencialmente restaurar la visión en pacientes con GA.

El reto de sustituir fotorreceptores perdidos es más difícil que la sustitución del ERP con células trasplantadas. No sólo tienen que desarrollarse con normalidad, sino que también deben integrarse en la retina dañada y, potencialmente más difícil, establecer las conexiones nerviosas necesarias para transmitir la información visual al cerebro. Recientemente, se ha logrado con éxito el trasplante de fotorreceptores en ratones por la recolección de las células precursoras de los bastones de la retina del ratón sano para restaurar la visión funcional en un modelo de ratón con ceguera nocturna estacionaria (alfa-transducina KO, GNAT1−1−). Los autores mostraron, por primera vez, que los bastones trasplantados adquieren la morfología adecuada incluyendo la clásica triada de sinapsis, que había integrado correctamente en los circuitos de la retina, y que las señales de estas células se transmitían a la corteza visual. Para que el trasplante de células fotorreceptoras sea una alternativa viable en la terapia con seres humanos, se requiere una fuente de células que no sean precursores fotorreceptoras. El progreso en este sentido fue hecho por un equipo dirigido por Robin Ali que establecieron que las células madre embrionarias pueden proporcionar una fuente de fotorreceptores para el trasplante de células de la retina. A pesar de que el porcentaje de fotorreceptores que se integraron fue bajo, este es un hito importante hacia el desarrollo de la terapia celular para la regeneración de los fotorreceptores perdidos.

Fuente: http://iovs.arvojournals.org
Tradución: DMAE

 

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