Al comienzo de los estudios in vitro, los autores demostraron que la inyección de PIGF en células de la retina -las células en la parte posterior del ojo responsable de la vista- reduce el daño inducido por la luz. En este trabajo, los autores evaluaron la manera en la que la retina de ratones respondió a la inyección de PIGF antes y después de la exposición a una luz intensa, un procedimiento que produce patologías similares a la DMAE seca. Sorprendentemente, la nueva estudios in vivo de ratón contradice los resultados anteriores.

“En el presente estudio, pensamos que el tratamiento con PIGF mostraría un efecto protector contra la degeneración retiniana inducida por la luz,” explica Hara. “En cambio, el PIGF agravó la degeneración.”

Como con el PIGF parecían empeorar las cosas, los autores ensayaron después con anti-PIGF, un anticuerpo que se une al PlGF e impide que actúe. “El tratamiento con anticuerpos anti-PIGF protege contra la degeneración retiniana inducida por la exposición a la luz. Por lo tanto, nuestros resultados indican que un anticuerpo anti-PIGF puede convertirse en un agente terapéutico en la reducción de la degeneración inducida por la luz,” dice Hara.

Afortunadamente, un tratamiento existente para la DMAE húmeda conocido como aflibercept ya actúa como un anticuerpo anti-PIGF. Hara y su equipo “piensan que hay una gran probabilidad de que el aflibercept muestre eficacia en la DMAE seca.” El uso de un medicamento existente en los ensayos clínicos podría reducir el tiempo necesario para determinar si un tratamiento anti-PIGF puede servir para tratar la degeneración macular seca, una perspectiva alentadora para aquellos que sufren una pérdida de visión lenta debida a la patología, y que actualmente no tienen ningún tratamiento.

Fuente: Association for Research in Vision and Ophthalmology.

 

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