¿Sabíais que la canela tiene un alto poder antioxidante?

Es una de las plantas más ricas en antioxidantes del mundo, con un valor ORAC (Oxygen Radical Absorbency Capacity), unidad con la que se mide el poder antioxidante in vitro, de 267.536: 100 veces mayor que el de la granada.

En la mayoría de las grandes civilizaciones prácticamente la veneran, gracias a su gusto templado y dulce, y a su delicado aroma. La canela ayuda a estabilizar el nivel de azúcar en la sangre estimulando los receptores de la insulina y aumentando su sensibilidad hacia esta hormona que hace disminuir la glucemia (nivel de azúcar en la sangre). Como respuesta, el cuerpo necesita producir menos insulina para provocar el mismo efecto. Esto aligera al páncreas, estimula el metabolismo y reduce la inflamación.

La canela además de tener un alto poder antioxidante contiene entre un 0,5 y un 1% de poderosos aceites esenciales conocidos por sus factores antimicrobianos, que son muy eficaces para detener el crecimiento de bacterias y levaduras, entre ellas, la candida albicans. La canela posee tres aceites básicos que contienen compuestos activos llamados cinamaldehído acetato, cinamilo acetato y alcohol de cinamilo. El acetato cinamaldehído ha sido estudiado por los investigadores debido a su capacidad para bloquear la emisión de agentes inflamatorios por parte de la membrana celular.

En un estudio que comparó la actividad antioxidante de 26 especias, la canela terminó como el claro ganador, incluso superando a los “superalimentos” como el ajo y el orégano. Los estudios también demuestran que  esta especia y sus antioxidantes tienen potentes propiedades antiinflamatorias.

Y por si esto no fuera suficiente, el simple olor de la canela estimula en gran medida las regiones del cerebro responsables de la concentración y la memoria. Si a ello le añadimos el agradable sabor y aroma que aporta al plato que condimentemos con ella, no nos quedan argumentos para no comer canela. ¿No os parece?

Fuente: http://qiespacioenequilibrio.blogspot.com.es/