Sobre la necesidad del rigor en la información relativa a ensayos clínicos.

A menudo se hace extraño pensar que el camino de nuestra Asociación se inició hace solo unos pocos años. Si miramos la vista apenas 4 o 5 años atrás, se podrá comprobar cómo el acceso a cualquier información referente a ensayos clínicos que tuvieran que ver con patologías de la retina era una labor autónoma, ardua, pero sobre todo individual, ya que no había medios o soportes de referencia, al menos en castellano, que facilitaran de forma fluida y estable este tipo de información específica. Los motivos para esta carencia son varios, pero pueden resumirse en el escaso número de proyectos de gran calado que se desarrollaban en este país y en el menor número de revistas y artículos científicos que se publican en nuestro idioma en relación a la lengua inglesa.

Como resultado, cualquier afectado o familiar de afectado que se embarcara en la tan necesaria búsqueda de información se encontraba en un auténtico paraje oscuro en el cual discernir las noticias relevantes de la información tóxica resultaba esencial para no perderse en la oscuridad del camino. En ese “abrirse paso a machetazos” eran necesarias algunas habilidades, tales como unas básicas destrezas en el uso de las nuevas tecnologías, así como cierta competencia en el uso del inglés.

Este escenario determinó la celeridad con la que nuestra Asociación echó a andar ante la evidente necesidad de paliar esta terrible situación.

Desde entonces nuestra Asociación se ha volcado en diversos frentes que son ya bien conocidos por todos y que tuvieron su colofón con la celebración de nuestro I Congreso Europeo de Pacientes celebrado en Sevilla en octubre de 2017.

Como también es bien sabido, una de las grandes prioridades de nuestra Asociación desde sus inicios ha sido facilitar el acceso a la información a todos los afectados, familiares e interesados en general, para ello, se ha contado con nuestro portal de internet, así como nuestra página de Facebook, medios ambos, que han paliado la ausencia de fuentes en español y se han convertido en auténticos referentes divulgativos sobre la materia retiniana.

Curiosamente, algunos de los problemas con los que nos encontramos en su día persisten hoy, pero con un escenario muy diferente: el número de proyectos y líneas de investigación diversas que ha comenzado a desarrollarse en diferentes partes del mundo ha crecido de forma espectacular y ello nos ofrece un panorama alentador en el que se podrán concretar respuestas terapéuticas significativas a medio plazo para muchas de las patologías que nos afectan. No obstante, esta situación en la que se empiezan a vislumbrar posibles soluciones sumado a la comprensible urgencia y ansiedad que siente todo afectado hace más necesario que nunca incidir en la pedagogía y en el rigor a la hora de tratar ciertos aspectos relativos a la realidad de los ensayos clínicos.

Es habitual que los grandes titulares de la prensa generalista sean grandilocuentes y llamativos a la hora de lanzar informaciones en las escasas ocasiones que ocupan su atención en ofrecer noticias de estas características. La realidad es que, debido a la necesidad de sintetizar la información, lo normal es que este tipo de noticias ofrezcan una percepción distorsionada de la realidad, dando a entender que una posible solución está a la vuelta de la esquina, cuando una lectura más detenida nos hará entender que simplemente se está hablando del inicio de una línea de investigación que todavía deberá desarrollarse durante varios años.

De igual manera, el desconocimiento sobre lo que implica un proceso de reclutamiento y la falta de detalles que se suelen ofrecer sobre dichos procesos podría hacernos albergar la ingenua idea de que bastaría con desplazarse a alguno de los lugares donde esos proyectos de investigación se están llevando a cabo para formar parte de ellos. La realidad es desgraciadamente bastante más compleja.

Los ensayos clínicos en lo referente a los voluntarios se basan en un principio: el filtrado, el número de pacientes que acceden a ellos es reducido y responden a una serie de parámetros muy concretos que se basan no solo en la patología sino en el perfil individual, relación de proximidad geográfica con el lugar de la investigación o el haber sido tratado previamente por clínicos (médicos especialistas no investigadores), en hospitales de referencia que tengan vinculación con el centro investigador.

Una excelente fuente para estar al tanto sobre los ensayos que se realizan en todo el planeta es la página web: https://clinicaltrials.gov/ se trata del auténtico buscador de referencia mundial sobre ensayos clínicos, es tremendamente transparente y en él no solo es posible encontrar información relativa a todo tipo de ensayos, sino también sobre los procesos de reclutamiento, criterios de selección e incluso enlaces o direcciones para poder realizar un registro de solicitud.

Si indagamos en los requerimientos podremos comprobar que tal y como hemos comentado responden a un proceso de filtrado muy
selectivo y uno de los criterios más habituales es ser ciudadano o residir de forma permanente en el país donde se va a desarrollar la investigación.

Desde Mácula Retina desaconsejamos tomar decisiones precipitadas sin conocer previamente todos los detalles y las circunstancias a las que nos enfrentamos, ya que, desafortunadamente, la realidad es que entrar en el proceso de reclutamiento de un ensayo clínico de manera totalmente individual sin ningún tipo de contacto o relación previa con el centro investigador es realmente poco habitual. Por otro lado, y como ya hemos mencionado, es también muy posible que no respondamos al perfil específico que el estudio requiere y que habitualmente va más allá de ser un mero afectado por la patología en cuestión.

Finalmente, queremos recordar que desde la Asociación Mácula Retina trabajamos intensamente para que proyectos de investigación se desarrollen en nuestro país en un período razonable de tiempo, contamos con una nutrida relación con varios centros de investigación de referencia, de hecho, nuestra Asociación ya cuenta con experiencia en poder servir de enlace entre nuestros asociados y centros de investigación y en servir de apoyo y soporte a afectados que gracias a nuestra labor han sido incluidos en ensayos clínicos llevados a cabo en nuestro entorno cercano.

Esta labor seguirá y se intensificará sin ninguna duda en el futuro, por lo que nuestros asociados y en general todo tipo de afectado o familiares podrán seguir contando con nuestro apoyo asistencial en todo momento. Al fin y al cabo, el apoyo a los pacientes ha sido siempre la principal razón de ser de nuestra asociación y el motivo por el cual continuamos con nuestro camino.

Autor: Juan Manuel Cabañas Santo. Ex vicepresidente de la Asociación Mácula Retina.