Imagen: Formación del segmento externo de células precursoras fotorreceptoras trasplantadas. PLoS ONE7 (9): e46305. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0046305

 

La terapia génica RP mejora la visión después de una degeneración significativa de la retina.

Un equipo de investigación financiado por la Fundación Fighting Blindness ha desarrollado una terapia génica que restaura la visión en ratones que habían perdido la mitad de sus fotorreceptores debido a la retinosis pigmentaria autosómica recesiva (ARRP) causada por mutaciones en el gen PDE6α. Los resultados del estudio liderado por el Dr. Stephen Tsang, de la Universidad de Columbia, fueron publicados en la revista Human Molecular Genetics.

Gracias en parte a este avance, un consorcio internacional creado recientemente y liderado por el Dr. Bernd Wissinger, del University Eye Hospital Tübingen de Alemania, dio el paso para trasladar la terapia génica PDE6α a un ensayo clínico.

Previamente, el equipo liderado por el Dr. Tsang demostró que la terapia génica mejoró y conservó la visión en ratones con una etapa temprana de arRP asociada a PDE6α antes de que se produjera la degeneración de los fotorreceptores. El tratamiento previno la degeneración de los fotorreceptores durante la duración del estudio, que fue de 11 meses, aproximadamente la mitad de la vida de los ratones.

Sin embargo, el Dr. Tsang dice que la mayoría de las personas con ARRP causadas por mutaciones PDE6α presentan la pérdida de muchos fotorreceptores cuando son examinados por primera vez por un oftalmólogo, por lo general en la adolescencia tardía o hacia los veinte años. Por lo tanto, una terapia génica en humanos para esta enfermedad tiene que comenzar después de haberse producido una degeneración importante.

El estudio de este equipo sobre la terapia génica en ratones con PDE6α en el estadio intermedio degenerativo de la retina se tradujo en la preservación de los bastones restantes, los fotorreceptores responsables de la visión periférica y nocturna, y de los conos, los fotorreceptores que proporcionan la visión central y la capacidad de percibir los detalles y colores. Las mejoras en la sensibilidad de la retina, tal y como se mide con un electrorretinograma, o ERG se mantuvieron durante seis meses, la duración del estudio.

El PDE6α refleja una proteína en los bastones que juega un papel clave en la fototransducción, el proceso de convertir la luz en señales eléctricas enviadas al cerebro, donde se interpretan como la visión. En las personas con la mayoría de variantes de retinosis pigmentaria, incluyendo las causadas por mutaciones PDE6α, la pérdida de los bastones conduce finalmente a la degeneración de los conos.

La terapia génica del Dr. Tsang está contenida en una pequeña gota de líquido inyectado debajo de las retinas de los ratones. El líquido está formado por copias sanas del PDE6α, que se insertaron en un virus de ingeniería humana adeno-asociado, (AAV). El AAV fue diseñado para suministrar de forma segura y eficaz los genes terapéuticos en los fotorreceptores bastones de los ratones. El AAV también ha funcionado bien hasta la fecha en varios ensayos clínicos de terapia genética para enfermedades retinianas.

“Estamos muy complacidos de que el Dr. Tsang haya demostrado que su tratamiento tiene posibilidades de ser útil para una etapa de la enfermedad, que es aplicable a los seres humanos”, dice Stephen Rose, director de investigación de la Foundation Fighting Blindness. “El conocimiento obtenido de sus investigaciones en el laboratorio es un paso importante que nos acerca a un ensayo clínico”.


Traducción: Asociación Mácula Retina

 

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