Entendiendo la cultura de la discapacidad.

Aceptando nuestras diferencias y festejando nuestra individualidad

Nosotros, como un espejo de la sociedad, tenemos que aprender primero a aceptarnos como únicos y diferentes, a celebrar nuestra singularidad y reconocer nuestra espiritualidad, los diferentes puntos de vista y las capacidades que cada uno de nosotros puede compartir y aportar.

Esto solo puede suceder cuando todos nos aceptamos como únicos, distintos con habilidades excepcionales, y utilizamos estos atributos para proporcionarnos apoyo mutuamente en nuestras comunidades.

En palabras de Helen Keller, “Nunca estamos realmente felices hasta que no tratamos de alegrar las vidas de los otros”, y al hacerlo, todos podemos conseguir la felicidad con todos los demás.

El problema con “La persona está en primer lugar”

En el ámbito de los estudios sobre discapacidad, existe un problema con el concepto de “La persona está en primer lugar“.

La premisa es que estamos viendo al individuo y no la discapacidad. Sin embargo, no podemos asumir que así es como una persona discapacitada prefiere ser identificada, porque este lenguaje tiende a quitarle parte de la identidad a esa persona.

Es importante conocer y comunicarse con la persona y aprender cómo esa persona prefiere ser identificada. Al mismo tiempo, es importante entender que una discapacidad no define a la persona. Más bien, es una parte de su identidad única.

Autor: Steven Wilson.

Traducción: Asociación Mácula Retina.

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