La nicotinamida podría ayudar a tratar las enfermedades oculares fibróticas y mitigar la pérdida de visión

La nicotinamida, una forma de vitamina B3, puede inhibir las transformaciones celulares agresivas durante la cicatrización de las heridas y puede ser clave para el desarrollo de terapias para tratar las enfermedades oculares fibróticas que perjudican la visión, según un nuevo estudio del Mount Sinai publicado el jueves 2 de abril en Stem Cell Reports.

Las conclusiones se aplican a una enfermedad en la que las células del epitelio pigmentario de la retina, una capa que da soporte a la retina, se transforman y desarrollan las características de las células más agresivas conocidas como células mesenquimales. La enfermedad puede ser desencadenada por el envejecimiento, la diabetes o una lesión en el ojo. Esto causa el desarrollo de membranas fibrosas que se asemejan a las células dañinas que se encuentran en el tejido cicatrizante de la retina, y puede llevar al desprendimiento de la retina.

Los investigadores descubrieron que la nicotinamida no sólo inhibe estas transformaciones celulares, sino que también puede revertir esa transición celular y retrasar el desarrollo de enfermedades oculares que pueden llevar a la pérdida de la visión o a la ceguera.

Al aplicar la nicotinamida como terapia a las células adultas humanas in vitro, los investigadores descubrieron que el derivado de la vitamina B ralentizaba la agresiva transformación celular y podía promover la transición opuesta, de mesenquimal a epitelial, ayudando a preservar la identidad original de la célula.

“Este es el primer estudio que muestra cómo la nicotinamida puede inhibir la curación de heridas invasivas, pero también revertir el desarrollo de las membranas asociadas con el tejido cicatrizante”, dijo Timothy Blenkinsop, PhD, investigador co-líder del estudio y Profesor Adjunto de Biología Celular, del Desarrollo y Regenerativa en la Escuela de Medicina Icahn en el Monte Sinaí. “Este descubrimiento ayuda a hacer evolucionar nuestra comprensión de la curación de heridas, así como la relación entre la inflamación buena y la mala. La buena inflamación esencialmente empuja al sistema a una respuesta regenerativa, mientras que la mala inflamación puede crear la formación de tejido cicatrizante dañino. Este es un momento emocionante para entender cómo este compuesto puede ser utilizado para tratar y revertir no sólo las enfermedades fibróticas de la retina, sino también otras enfermedades”.

Los investigadores también identificaron los cambios epigenéticos y moleculares que ocurren durante el proceso de transición celular. La terapia con nicotinamida dio lugar a cambios generalizados en la secuencia de ADN de las células, provocando cambios en más de 40.000 regiones cromosómicas identificadas. Los científicos observaron que la nicotinamida se asociaba con una reorganización masiva de los patrones celulares, especialmente con la inducción de elementos potenciadores que conducen al cambio de etapa celular en la retina. Activaba elementos reguladores en las células, incluidos los factores transcripcionales que son reguladores prominentes de la transformación celular.

Sally Temple, PhD, co-investigadora principal del estudio y Directora Científica del Instituto de Células Madre Neurales, dijo que el estudio allana el camino para desarrollar nuevas formas de tratamiento para los pacientes.

“Ahora conocemos el paisaje epigenético que se asocia con los cambios activados por la nicotinamida, lo que da una visión más profunda sobre las transformaciones celulares y proporciona una oportunidad para explorar un camino para nuevos enfoques terapéuticos para cualquier patología o complicación asociada con la curación de heridas”.

La nicotinamida podría ayudar a tratar las enfermedades oculares fibróticas y mitigar la pérdida de visión

Traducción: Asociación Mácula Retina.

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