Emixustat y Stargardt: Nuevos descubrimientos sobre el reciclaje de la vitamina A y la visión diurna

Muchas personas recuerdan que cuando eran niños se les decía cuando se negaban a comer verduras que “las zanahorias son buenas para los ojos”. Aunque los padres no lo entendieran en ese momento, hay algo de verdad en esto. Las zanahorias son una rica fuente de vitamina A, esencial para una visión adecuada.

Los investigadores del Instituto Conway de la UCD, University College Dublin, en colaboración con investigadores internacionales de la Universidad de Ulster, la Universidad de Washington y la Universidad de California, Los Ángeles, han publicado nuevos hallazgos que describen cómo nuestros ojos reciclan la vitamina A para que podamos ver a lo largo del día.

Para ver el mundo exterior, el tipo de vitamina A que consumimos en nuestra dieta pasa de una forma inactiva (insensible a la luz) a una forma activa (sensible a la luz) en nuestros ojos. Este cambio debe ser controlado rigurosamente ya que muy poco del tipo activo o demasiado del tipo inactivo de vitamina A puede llevar a formas de ceguera hereditaria o relacionada con la edad.

La retina es la capa sensible a la luz en la parte posterior del ojo responsable de captar la luz y dirigirla al cerebro para que podamos ver el entorno que nos rodea. Contiene células especializadas necesarias para captar la luz, llamadas fotorreceptores tipo bastones y conos.

Los bastones son importantes para la visión en luz tenue, mientras que los conos funcionan en condiciones de luz brillante. Como estamos activos durante el día y bajo la luz artificial por la noche, la mayoría de las experiencias visuales humanas dependen de estas células tipo cono. La visión en color se debe a los subtipos de cono rojo, verde y azul.

El estudio investigó el reciclaje de la vitamina A y la visión a la luz del día por medio de fotorreceptores tipo cono, utilizando un medicamento llamado Emixustat. Emixustat está actualmente en la fase 3 de un ensayo clínico para la enfermedad de Stargardt, una forma juvenil de pérdida de visión hereditaria.

Los investigadores de la UCD trabajaron con un pequeño pez tropical, llamado pez cebra (Danio rerio), ya que sus ojos son muy similares a los de los humanos. El Emixustat se utilizó para bloquear la actividad de una proteína llamada RPE65. Dentro de la retina, esta proteína tiene un papel importante en el cambio de la vitamina A inactiva de la dieta a la vitamina A activa sensible a la luz.

“Nuestro estudio reveló que el pez cebra al que se le administró este medicamento, Emixustat, tenía una visión mucho más pobre inmediatamente después de ser alejado de la oscuridad nocturna. También tenia menos vitamina A sensible a la luz. Esto significa que cuando estamos en la oscuridad, la proteína RPE65 es importante para que la vitamina A sea sensible a la luz y que nuestros ojos puedan ver cuando se mueven hacia un ambiente bien iluminado”, explicó Rebecca Ward, una investigadora de doctorado financiada por una Beca Empresarial del Consejo de Investigación Irlandés con la organización benéfica, Fighting Blindness.

Los cambios en el gen que produce la proteína RPE65 están relacionados con formas de ceguera infantil hereditaria que progresan rápidamente. En estas patologías, la muerte de las células tipo bastón y/o cono puede ocurrir debido a niveles inadecuados de vitamina A sensible a la luz. Los investigadores también pudieron demostrar que una forma de vitamina A sintetizada químicamente (Ácido 9-cis-retinoico) podría restaurar la visión en el pez cebra evitando el bloqueo de la proteína RPE65.

Comentando los hallazgos, el profesor Breandán Kennedy, que dirigió este consorcio de investigación, dijo: “Un rompecabezas para los investigadores de la visión es entender cómo los fotorreceptores tipo cono se recargan continuamente con la vitamina A sensible a la luz durante la luz del día. Sorprendentemente, descubrimos que si los peces cebra con mala visión y tratados con Emixustat se exponían a la luz durante 30 minutos o más, recuperaban completamente la visión.

“Esto indica que el RPE65 es necesario por la noche para proporcionar vitamina A sensible a la luz para la visión de la mañana. Pero, durante el día, la proteína RPE65 no es necesaria, y el ojo utiliza la luz para regenerar la vitamina A sensible a la luz, una solución inteligente y eficiente”.

La Dra. Laura Brady, Jefa de Investigación de Fighting Blindness, dijo: “Estamos encantados de que esta excelente y conjunta investigación, que incorpora el punto de vista de las personas que viven con pérdida de la visión, haya sido reconocida a nivel internacional. Se trata de un ejemplo motivador de cómo las prioridades y la experiencia vivida por las personas afectadas por la discapacidad visual pueden complementar los conocimientos científicos y demuestra la integración esencial de todas las perspectivas para que la investigación sea más pertinente e impactante. Al saber cómo funciona la visión, se nos hace mucho más fácil repararla y, en nuestro caso, desarrollar tratamientos que prevengan o restauren la visión”.

Un panel de Participación Pública y del Paciente (PPI) que trabaja con los investigadores de la UCD en todo momento dio la bienvenida a los hallazgos de la investigación como un paso importante en la comprensión de los procesos involucrados en la pérdida de visión de origen genético.

“Reconocemos el valor de usar el pez cebra para estudiar las enfermedades de los ojos. Esperamos que un día, en un futuro no muy lejano, como resultado de esta importante investigación, todos podamos ver estos hermosos peces tropicales”.

Emixustat y Stargardt: Nuevos descubrimientos sobre el reciclaje de la vitamina A y la visión diurna

Traducción: Asociación Mácula Retina.

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