Mitos y realidades sobre la visión.

En el mundo, el 75 % de los casos de discapacidad visual y ceguera pueden evitarse, según la Organización Mundial de la Salud, si estamos informados sobre los cuidados y medidas preventivas. Millones de personas padecen diferentes problemas de agudeza visual o enfermedades de la vista, que cuando se detectan y tratan oportuna y adecuadamente pueden evitar males mayores, que en algunos casos llegan hasta la ceguera.

Desafortunadamente, el principal problema es el desconocimiento de la población respecto a acciones preventivas para la conservación de la salud visual, aparte de que existen muchas creencias en torno a la visión. Que comer zanahoria mejora la vista, que leer con poca luz y ver televisión durante mucho tiempo afecta la misma…, son parte de muchas afirmaciones, que la mayoría son mitos.

Para hablar de la visión es necesario separar los hechos de la ficción. Es muy importante educarnos y conocer cuándo se trata de un mito o de una realidad.

“Para salvaguardar la vista, un primer paso es esclarecer los mitos en torno a la visión, los cuales desvían la atención de los verdaderos factores para la aparición de importantes problemas visuales como conjuntivitis, estrés visual, degeneración macular, daño en córnea y retina, así como catarata”, dice Vanessa Johns, directora de marketing para Latinoamérica de Transitions Optical Inc.

Creencias comunes

De acuerdo con los optómetras, uno de los mitos frecuentes en la población es que “comer zanahoria mejorará la visión“. Es cierto que las zanahorias son ricas en vitamina A, esencial para el sentido de la vista,  pero tampoco se debe ver como una medida para tener  una buena visión. Otra falsa advertencia consiste en que no hay nada que puedas hacer para prevenir la pérdida de la vista.

El chequeo periódico de la vista es muy importante, contrario al mito de que un examen de la vista sólo es necesario si usted está teniendo problemas. Mantenerse pendiente del estado de nuestra visión puede ayudar mucho.

Muchos sostienen que ver la televisión durante largo tiempo o sentarse demasiado cerca  de la pantalla puede dañar los ojos.  Aunque los padres llevan afirmando esto desde que la televisión entró en nuestras salas , no hay ninguna prueba de que el hecho de ver la televisión acercándose mucho al televisor sea perjudicial para los ojos de los niños. La Academia Americana de Oftalmología (AAO) afirma que, en realidad, los niños pueden enfocar cerca sin desarrollar cansancio ocular mejor que los adultos, de ahí que a menudo adquieran el hábito de colocarse cerca del televisor o sostener lo que están leyendo cerca de los ojos. Pero hay estudios que indican que en los adultos – si bien no produce enfermedades –aumenta la sintomatología de patologías como el ojo seco.

No usar lentes adecuados puede lastimar los ojos, es uno de los mitos albergados. La realidad es que esto puede ser cierto para un pequeño número de personas. Muchos niños tienen problemas de la vista, que pueden ser corregidos y es importante que usen lentes propios para su problema. “Leer con poca luz puede dañar la vista” es otra de las falsas creencias.  Lo que sí puede causarnos es fatiga ocular, convirtiéndose en incomodidades temporales que se van una vez la persona duerme o toma un descanso. Otra falsa advertencia consiste en que no hay nada que puedas hacer para prevenir la pérdida de la vista. Apoyarse en exámenes oftalmológicos regulares y usar lentes adecuados puede ayudar mucho a salvar la vista.

No es problema exclusivo  de las personas mayores

De acuerdo con el oftalmólogo David Ortega, las enfermedades de los ojos pueden ocurrir en cualquier momento. Es verdad que al envejecer, los ojos corren más riesgo de desarrollar enfermedades, pero las infecciones y padecimientos visuales no respetan edades. Por ello, es importante acudir a un especialista en salud visual para una revisión al menos cada dos años y contar con lentes que ofrezcan calidad, confort y bienestar visual. Ortega dice que una buena alimentación también es importante para la salud de tus ojos. El brócoli, los pimientos morrones y las coles de bruselas son muy buenas para tus ojos, ya que contienen mucha vitamina C. El salmón salvaje y las sardinas también son opciones saludables para tus ojos. Eso se debe a que contienen grasas omega−3, que son grasas buenas para tu cuerpo. Estos omega−3 protegen a los pequeños vasos sanguíneos en los ojos. Nunca duermas con los lentes de contacto puestos, a no ser que te digan específicamente que lo hagas. Tus ojos necesitan dosis regulares de oxígeno, y los lentes de contacto bloquean el flujo de oxígeno a los ojos, especialmente durante el sueño. Después de los 40 años de edad, hay que aumentar la precaución por el cuidado de los ojos, pues es cuando suelen presentarse algunas enfermedades relacionadas con ellos, como el glaucoma. Además, se deben cuidar más las personas propensas a determinadas patologías, como diabetes, hipertensión y  colesterol. En conclusión, usar lentes, no es cuestión de moda o gusto, sino de protección a los ojos y a la vista, pero estos tienen que ser adecuados para cada persona, de calidad y bien graduados.

Saber

Al igual que la piel, tus ojos necesitan estar húmedos. En caso de que sufras de ojo seco, procura llevar contigo siempre lágrimas artificiales o gotas que te haya recetado tu oftalmólogo para mantenerlos húmedos.