Los ácidos grasos poliinsaturados de cadena muy larga mejoran la visión en ratones con una variante de la enfermedad de Stargardt

Los investigadores creen que los ácidos grasos poliinsaturados de cadena muy larga (AGPICML) pueden beneficiar a las personas con la enfermedad de Stargardt autosómica dominante, la DMAE y posiblemente otras degeneraciones de la retina.

El doctor Paul S. Bernstein, del Centro Oftalmológico John A. Moran, cree que una clase especial de lípidos, o ácidos grasos, que se encuentran en la retina del ojo y en algunas otras partes del cuerpo, desempeñan un papel importante en el mantenimiento de la visión.

No ha sido fácil estudiar si la administración de estos lípidos, denominados ácidos grasos poliinsaturados de cadena muy larga (AGPICML), a los pacientes como suplemento podría prevenir enfermedades oculares que provocan ceguera, como la enfermedad de Stargardt autosómica dominante, la degeneración macular asociada a la edad, la retinopatía diabética y algunas enfermedades hereditarias de la retina. Elaborados en el organismo por la enzima ELOVL4, pero raramente consumidos como parte de una dieta normal, los ácidos grasos poliinsaturados de cadena muy larga (AGPICML) no estaban disponibles comercialmente en cantidades suficientes para la investigación en animales o humanos.

Ahora, Bernstein y sus colegas del Departamento de Química de la Universidad de Utah han cambiado el paradigma, inventando un método para sintetizar cantidades suficientemente grandes de ácidos grasos poliinsaturados de cadena muy larga para evaluar sus posibles propiedades de conservación de la visión. El método y los resultados del primer estudio que lo utiliza se han publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America (PNAS).

El estudio determinó que la suplementación con ácidos grasos poliinsaturados de cadena muy larga aumentó los niveles de los lípidos en la retina y también mejoró la función visual en ratones normales y en ratones con un defecto en la enzima ELOVL4. Aunque Bernstein afirma que aún queda trabajo por hacer, los resultados son un primer paso emocionante.

“La síntesis de los ácidos grasos poliinsaturados de cadena muy larga abre un nuevo campo de estudio y estos primeros resultados son muy prometedores”, afirma Bernstein, autor del artículo. Nuestros resultados plantean cuestiones interesantes sobre cómo los ácidos grasos poliinsaturados de cadena muy larga administrados por vía oral mejoran la visión, cómo se transportan por el torrente sanguíneo y cómo se dirigen selectivamente a la retina”. Primero hay que optimizar la formulación de los ácidos grasos poliinsaturados de cadena muy larga, la dosis y el momento de la intervención, y luego habrá que definir los mecanismos subyacentes.”

El catedrático de Química Orgánica Jon D. Rainier, coautor de la investigación, dijo que el grupo confía en poder sintetizar otras variantes de ácidos grasos poliinsaturados de cadena muy larga:

“Hay una serie de variantes de los ácidos grasos poliinsaturados de cadena muy larga que están presentes en el ojo humano. Hasta ahora sólo hemos fabricado un miembro de esta familia, pero confiamos en que nuestro nuevo método de síntesis nos permita sintetizar y estudiar las demás variantes y, de este modo, hacernos una idea mucho mejor de la función de cada uno de los ácidos grasos poliinsaturados de cadena muy larga“.

Los ácidos grasos poliinsaturados de cadena muy larga mejoran la visión en ratones con una variante de la enfermedad de Stargardt
Traducción: Asociación Mácula Retina.

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