Ansiedad en pacientes con DMAE.

Trabajos recientes sugieren que la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es particularmente difícil para las personas porque implica pobres perspectivas de futuro: pérdidas repentinas e impredecibles en el campo visual o agudeza visual (para la DMAE exudativa) o pérdida de la visión, gradual y sin tratamiento, durante décadas (DMAE seca). Temer estos cambios futuros contribuye a la ansiedad y a los sentimientos de desesperación.

Aunque el tipo específico y el nivel de pérdida de la visión es difícil de predecir en la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), se puede anticipar una pérdida gradual de ciertas habilidades como resultado de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) y del envejecimiento en general.

Aunque la investigación ha demostrado sistemáticamente que hay una alta prevalencia de depresión en personas mayores con problemas de visión, y que la depresión es más probable que se desarrolle en aquellos que experimentan limitaciones de actividad (como participación reducida en actividades sociales y actividades de ocio), la depresión en las personas con discapacidad visual no se diagnostica ni se trata adecuadamente. Esto es preocupante porque la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) se asocia con una disminución de la calidad de vida, un deterioro funcional acelerado y secuelas costosas, como caídas (y fracturas) e internamiento en residencias de ancianos.

La depresión puede exacerbar estos riesgos. Hasta que desarrollemos protocolos estandarizados y efectivos para detectar y manejar la depresión en esta población de alto riesgo, una gran proporción de pacientes con degeneración macular asociada a la edad (DMAE) correrá el riesgo de sufrir consecuencias potencialmente evitables.

Traducción: Asociación Mácula Retina

Créditos: Verena R Cimarolli, Robin J Casten, Barry W Rovner, Vera Heyl, Silvia Sörensen, y Amy Horowitz.