Herencia y degeneración macular asociada con la edad.

La degeneración macular relacionada con la edad avanzada (DMAE) afecta típicamente a las personas con más de 50 años de edad.

La degeneración macular relacionada con la edad (DMAE) está causada por una serie de factores genéticos y ambientales. Las personas con un padre afectado tienen aproximadamente el doble de riesgo de contraer la enfermedad que las personas cuyos padres no tienen DMAE.

Los avances recientes en la secuenciación de genes y la tecnología de detección de mutaciones han identificado cambios de secuencia en al menos 19 genes que pueden aumentar el riesgo de padecer la DMAE.

Desde el punto de vista genético hay que decir que existe una forma de degeneración macular juvenil, la enfermedad de Stargardt, que se transmite con un patrón de herencia autosómico recesivo con mutaciones en el gen ABCA4.

Dos genes destacados

Hay varios genes que se cree que están fuertemente asociados con el riesgo de desarrollar la DMAE:

Dos genes aumentan el riesgo de la DMAE más que cualquier otro. Se llaman sistema del complemento y ARMS2/HTRA.

El complemento es un nivel del sistema inmunológico que ataca a las bacterias invasoras. Está formado por una serie de proteínas que reconocen a las bacterias como extrañas, luego inician una cascada de eventos que abren agujeros en las membranas bacterianas y reclutan glóbulos blancos para matarlas. El complemento a veces puede dirigirse de manera inapropiada contra nuestras propias células, incluidas las de la retina. Entre los genes del complemento, el factor H del complemento es el de mayor riesgo para la DMAE.

El complemento no solo está asociado genéticamente con la DMAE, sino que también se ha demostrado que se activa en las retinas de las personas con DMAE. Las proteínas activadas se encontraron cerca de las células dañadas por la DMAE, dentro de unos depósitos llamados drusas.

Esto ha llevado a los investigadores y a las compañías farmacéuticas a desarrollar inhibidores del complemento para tratar o prevenir la DMAE. En un ensayo de fase II, un medicamento llamado lampalizumab, inyectado en los ojos de personas con la forma seca avanzada de DMAE llamada atrofia geográfica, pareció proteger la retina al disminuir el crecimiento de la atrofia. Desafortunadamente, los ensayos clínicos de fase III con Lampalizumab no lograron reducir la velocidad de expansión de la atrofia geográfica.

Otro inhibidor del complemento fabricado por Apellis, que inhibe una proteína del complemento diferente llamada C3, recientemente mostró resultados prometedores en un ensayo de Fase II.

Si bien el ARMS2/HTRA (Age-related Macular Susceptibility 2 / High-temperature requirement A-1) es objeto de una investigación intensiva, aún no se comprende el papel de estos genes en la DMAE.

Otros genes que pueden constituir un riesgo de DMAE son aquellos involucrados en el metabolismo del colesterol, la producción de colágeno y la señalización celular. Del mismo modo, la investigación sobre estos genes no está tan avanzada como lo está para el complemento.

Complemento C3 – Los investigadores han descubierto que una variante de este gen aumenta el riesgo de desarrollar los tipos húmeda y seca de la DMAE. Este gen desempeña un papel importante en el sistema inmunológico, importantes científicos creen que la inflamación es una parte vital del proceso de la enfermedad llamada DMAE.

Se están estudiando otros genes candidatos  para determinar su papel en la DMAE. Si bien definitivamente existe un fuerte componente genético de esta enfermedad, es muy probable que su desarrollo se deba a una combinación de múltiples factores, entre ellos las variaciones o mutaciones de genes y factores ambientales como la exposición a la luz solar, la dieta, la hipertensión, la obesidad y el tabaquismo, además de la población de origen y la edad.

La información anterior no debe en modo alguno sustituir el asesoramiento de un profesional cualificado de la salud,  y no constituye un consejo médico.

Traducción: Asociación Mácula Retina.

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