Detección temprana de la pérdida de visión en la degeneración macular relacionada con la edad (DMAE)
Los datos podrían permitir nuevas terapias y mejores tratamientos.
Una nueva investigación del Hospital Universitario de Bonn (UKB), en colaboración con la Universidad de Bonn, ha probado por primera vez que algunos cambios tempranos en pacientes con degeneración macular asociada a la edad (DMAE) pueden provocar una pérdida de visión cuantificable en una zona específica. Este descubrimiento podría ayudar a mejorar el tratamiento y seguimiento de esta enfermedad ocular en pacientes de edad avanzada, que por otra parte provoca lentamente perdida de la visión central, y a ensayar nuevas terapias.
La DMAE afecta esencialmente a las personas mayores. Si no se trata, la enfermedad provoca una pérdida progresiva de la visión central, lo que dificulta considerablemente actividades cotidianas como leer o conducir. Investigadores de todo el mundo buscan intensamente formas de mejorar la detección precoz y el tratamiento de esta enfermedad antes de que se produzcan pérdidas visuales importantes.
Un equipo de investigación de la Clínica Oftalmológica UKB, en cooperación con la Universidad de Bonn y en estrecha colaboración con investigadores básicos y clínicos, ha examinado específicamente a pacientes con formas tempranas de DMAE. Los investigadores se centraron en las llamadas lesiones iRORA, que son signos anatómicos muy tempranos de lesiones retinianas.
«Utilizamos el método de la microperimetría para medir con precisión la agudeza visual en estas zonas afectadas de la retina«,
explican Julius Ameln, la Dra. Marlene Saßmannshausen y el Dr. Leon von der Emde, que llevaron a cabo los exámenes. Se trata de medir la sensibilidad de la retina a los estímulos luminosos para identificar las anomalías visuales. Como las zonas afectadas de la retina son menores de 250 micrómetros, los dispositivos clínicos habituales rozan sus límites.
Un instrumento de investigación de alta resolución desarrollado en Bonn, conocido como oftalmoscopio de luz de barrido con óptica adaptativa (AOSLO), ayuda en este sentido. «Permite obtener imágenes de la retina con resolución microscópica y realizar pruebas funcionales de áreas pequeñas hasta llegar a los fotorreceptores por separado», explica el Dr. Wolf Harmening, jefe del laboratorio AOSLO del Hospital Oftalmológico UKB y miembro del Área de Investigación Transdisciplinar (TRA) «Vida y Salud» de la Universidad de Bonn.
Los resultados fueron claros: la agudeza visual en las zonas de las lesiones se redujo notablemente. Con el método estándar, la pérdida era de una media de 7 unidades en comparación con una región de control. Con el método AOSLO preciso, la pérdida fue de 20, lo que corresponde a una reducción de la sensibilidad a la luz de un factor 100.
Estos resultados ilustran que las lesiones iRORA ya tienen un impacto significativo en la visión. Este daño retiniano precoz podría servir de marcador para controlar mejor la progresión de la enfermedad y tratarla en una fase temprana. Los resultados de este estudio son un paso más hacia una mejor comprensión de cómo se desarrolla la forma tardía de la DMAE seca con la formación de lesiones retinianas extensas.
«Nuestras investigaciones demuestran que incluso estas lesiones tempranas pueden contribuir a un deterioro muy localizado pero no por ello menos significativo de la visión en nuestros pacientes», explica el Dr. Wolf Harmening. «Esto las convierte en un marcador potencial que puede ayudar a controlar mejor la progresión de la DMAE y tratarla en una fase más temprana», añade el Prof. Dr. Frank Holz, Director de la Clínica Oftalmológica UKB.
Detección temprana de la pérdida de visión en la degeneración macular relacionada con la edad (DMAE)
Traducción: Asociación Mácula Retina
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