¿Qué es la DMAE seca?

Hay dos tipos de DMAE: seca y húmeda. La forma más común de DMAE es la DMAE seca, de la cual se diagnostica entre el 85 y el 90 por ciento de los pacientes con DMAE.

La DMAE seca es debida a la aparición de pequeños depósitos amarillos llamados drusas, que se forman debajo de la retina. Son productos de desecho extracelular del metabolismo acumulados en la retina, que pueden aumentar de tamaño. Esto puede causar que las células retinianas en la mácula que procesan la luz mueran, haciendo que la visión se vuelva borrosa. Esta forma de la enfermedad suele empeorar lentamente.

Hay tres etapas de la DMAE seca:

Etapa temprana de la DMAE seca: Las personas en la etapa temprana de la DMAE seca tienen varias drusas pequeñas o unas pocas drusas medianas. En esta etapa, generalmente no hay síntomas ni pérdida de visión. No se sabe con certeza si tener una etapa temprana de DMAE aumenta el riesgo de desarrollar una etapa intermedia de DMAE seca.

Etapa intermedia de la DMAE seca: Las personas con la etapa intermedia de la DMAE seca tienen muchas drusas de tamaño medio o una o más drusas grandes. En esta etapa, muchos individuos pueden estar todavía sin síntomas, pero algunas personas pueden ver un punto borroso en el centro de su visión. En la etapa intermedia de la DMAE seca también se puede necesitar más luz o contraste (nitidez entre la luz y la oscuridad) para leer y otras tareas. También corren un mayor riesgo de desarrollar la etapa avanzada de la DMAE seca o la DMAE húmeda.

Etapa avanzada de la DMAE seca: La etapa avanzada de la DMAE seca también se conoce como atrofia geográfica que afecta a la fóvea o al centro de la visión. En esta etapa, hay grandes áreas de tejido dañado que causan puntos ciegos centrales. Una persona puede tener dificultades para leer o reconocer las caras.

¿Qué aumenta el riesgo de padecer DMAE seca?

Si bien se desconoce la causa de la DMAE, se han identificado algunas que aumentan el riesgo de padecerla:

  • Antecedentes familiares de DMAE
  • Envejecimiento – los mayores de 60 años
  • Raza – Los caucásicos tienen una mayor tasa de DMAE
  • Ojos de color claro
  • Fumar
  • Enfermedad cardíaca
  • Presión arterial alta (hipertensión)
  • Colesterol alto
  • Obesidad
  • La alta exposición al sol
  • Dieta insuficiente con un bajo consumo de frutas y verduras (un bajo consumo de antioxidantes)

¿Cuáles son los síntomas de la DMAE seca?

  • Es posible que no haya síntomas hasta que la enfermedad progrese o afecte a ambos ojos. Los cambios en la visión debido a la DMAE seca pueden incluir:
  • Dificultad para ver en el centro del campo visual, necesario para leer, hacer manualidades, cocinar, ver la TV, reconocer rostros y conducir.
  • Dificultad para ver con luz tenue
  • Las líneas rectas comienzan a aparecer onduladas, borrosas o ausentes
  • Difuminación y/o cambios en la apariencia de los colores
  • Si experimenta alguno de estos síntomas, consulte a un oftalmólogo lo antes posible.

¿Cómo se diagnostica la DMAE seca?

La clave para ralentizar o prevenir la pérdida de la visión a causa de la DMAE seca son los exámenes oculares regulares. Las personas de 50 años o más deben hacerse un examen completo de la vista y un seguimiento con exámenes oculares cada uno o dos años o según lo indique el oftalmólogo. Es importante asistir a todos los exámenes oculares programados, incluso si no hay problemas de visión apreciables.

Durante un examen ocular, el oftalmólogo realizará las siguientes pruebas:

  • Agudeza visual: Esto determinará qué tan bien puede ver una persona a través de su visión central y si hay una disminución en la agudeza visual.
  • Examen de los ojos con dilatación de las pupilas: El oftalmólogo dilatará (ensanchará) la pupila del ojo con gotas para los ojos para permitir una mirada más cercana al fondo del ojo. El médico buscará la acumulación de drusas o la descomposición de pigmentos y células sensibles a la luz en la mácula.
  • Rejilla de Amsler: Esto comprobará si hay problemas en la mácula. Una Rejilla de Amsler está hecha de líneas rectas horizontales y verticales. La DMAE puede hacer que las líneas rectas de la rejilla parezcan descoloridas, rotas u onduladas.

Si el oftalmólogo sospecha que hay DMAE, puede realizar las siguientes pruebas:

  • Fotografía del fondo de ojo: Una fotografía del fondo de ojo proporciona una imagen de la retina y puede documentar la cantidad de drusas o atrofia geográfica para comparar en futuras visitas. A veces la fotografía se tomará con una imagen especial llamada autofluorescencia, que puede ayudar a identificar la atrofia geográfica.
  • Tomografía de coherencia óptica (TCO): El examen de TCO proporciona una imagen transversal del ojo, que puede mostrar si la mácula está engrosada, si hay pérdida de tejido y/o si hay líquido bajo la retina que pueda estar afectando a la visión.
  • Angiografía con fluoresceína: Durante esta prueba, se inyecta un colorante en el brazo que “ilumina” los vasos sanguíneos del ojo mientras se toman múltiples fotos de la parte posterior del ojo. Estas imágenes pueden mostrar si hay nuevos vasos sanguíneos en la mácula y/o si hay fugas de colorante (para mostrar que hay líquido dentro o debajo de la retina) para determinar si un individuo tiene DMAE húmeda.

¿Cómo se trata la DMAE seca?

Suplementos: Actualmente, el único tratamiento para la DMAE seca es la ingesta de vitaminas y otros suplementos. Algunos estudios del Instituto Nacional del Ojo (NEI) han encontrado que una cierta combinación de vitaminas (vitaminas C y E, luteína, zeaxantina y zinc), conocidas como vitaminas AREDS-1 y AREDS-2 (Estudio de las Enfermedades Oculares Relacionadas con la Edad 1 y 2), pueden disminuir el riesgo de que la etapa intermedia de la DMAE seca avance. Los investigadores del NEI recomendaron un suplemento dietético como el que se utilizó en estos estudios, y que los fumadores de cigarrillos usen la fórmula de estudio AREDS2. Consulte con su proveedor de atención médica y con su oftalmólogo antes de comenzar a tomar los suplementos. Tenga en cuenta que estas vitaminas no curan la DMAE.

Seguimiento en casa: Las personas que tienen un alto riesgo de padecer DMAE neovascular probablemente se beneficien del uso de dispositivos para el seguimiento desde casa. Un estudio reciente ha sugerido que el uso de un dispositivo y un programa de seguimiento desde casa puede preservar mucho la agudeza visual cuando la DMAE progresa de seca a húmeda, en comparación con las personas que estaban usando sólo métodos de cuidado estándar para realizar un auto seguimiento de la progresión de su DMAE.

Exámenes oculares: Un oftalmólogo puede recomendar un examen completo de los ojos con dilatación de las pupilas al menos una vez al año. El examen ayudará a determinar si la enfermedad está empeorando.

Hábitos saludables: Los hábitos saludables son el camino para tener unos ojos sanos: dejar de fumar, comer de forma saludable y mantenerse activo. Hable con un médico antes de comenzar un programa de ejercicios.

Pérdida de visión

Si tú o alguien que conoces ha perdido visión a causa de la DMAE, las ayudas para la discapacidad visual pueden ayudarte a mantener tu independencia. Un entrenamiento especial, llamado rehabilitación de la visión, puede proporcionar capacidades para vivir con poca visión. Un especialista le ayudará a determinar la combinación adecuada de ayudas para sus necesidades. Pregunte a su oftalmólogo sobre la posibilidad de ver a un optometrista.

Las ayudas incluyen:

  • Lupas, pantallas y soportes
  • Lentes telescópicas
  • Lámparas de lectura de alta intensidad
  • Periódicos, revistas y libros con letras grandes
  • Televisiones de circuito cerrado que amplían una página impresa en la pantalla
  • Ordenadores y tabletas

Traducción: Asociación Mácula Retina.
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