Aspectos de la salud mental en la atención a la DMAE

Ralph Waldo Emerson dijo: “Es un viaje, no un destino“. Una cita extraña con la que empezar un artículo sobre la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), pero que deberíamos tener en cuenta. Como proveedores de servicios oftalmológicos, pensamos en los destinos de la DMAE. Con esto quiero decir que buscamos un diagnóstico inicial de DMAE seca para gestionarla, o el destino de la DMAE húmeda para asegurarnos de que se remite a un especialista en retina para el tratamiento con el factor de crecimiento endotelial vascular (anti-VEGF). Sin embargo, el viaje de nuestros pacientes con DMAE sólo comienza en estos puntos.

No es raro sentir algún elemento de ansiedad cuando nos enfrentamos a dar a un paciente un diagnóstico de DMAE. ¿Ha pensado alguna vez en la otra cara de la moneda? Entre el 10 y el 30% de los pacientes con DMAE están afectados por la ansiedad, a menudo debido a su mala visión1. Los pacientes con DMAE no sólo sufren ansiedad con más frecuencia que los controles de su misma edad, sino que también tienen un mayor riesgo de depresión, ya que aproximadamente el 40% de los pacientes con DMAE están afectados por la depresión2. Las mujeres con DMAE que viven solas y tienen más comorbilidades tienen un riesgo especialmente alto de padecer síntomas depresivos 3. Se ha informado de que los pacientes con DMAE son más propensos que los controles de su misma edad a ser pesimistas sobre su futuro 1.

Siempre consideramos la posibilidad de remitir a nuestros pacientes con DMAE húmeda a un especialista en retina, pero ¿con qué frecuencia abordamos siquiera el tema de la salud mental? ¿Preguntamos específicamente sobre la ansiedad o la depresión (ambas más comunes en las poblaciones de edad avanzada en general) y derivamos a los profesionales de la salud mental según se indique? Tal vez esto debería formar parte de nuestras estrategias rutinarias de educación y gestión de pacientes.

También es importante tener en cuenta que algunas acciones que podemos considerar positivas pueden provocar ansiedad a nuestros pacientes. Pondré dos ejemplos en diferentes etapas de la DMAE.

Uno sería dar a un paciente el diagnóstico de DMAE subclínica sobre la base de un resultado anormal de la prueba de adaptación a la oscuridad. Podemos considerar que es bueno diagnosticar la DMAE de forma precoz, antes de que el paciente haya notado ningún síntoma de la enfermedad, pero al recibir el diagnóstico, nuestro paciente puede estar aterrorizado al pensar en un familiar o amigo que perdió la visión por culpa de la DMAE.

Tenemos que dejar claro que lo que decimos puede ser beneficioso para los resultados funcionales del paciente, y ofrecerle apoyo, ya sea desde nuestras consultas o en forma de derivación a otra especialidad.

El otro ejemplo que pondría es el de un paciente que utiliza la monitorización remota avanzada de su DMAE seca intermedia. Podemos pensar en ello como una forma de detectar antes la conversión a DMAE húmeda, pero nuestro paciente puede percibirlo como un recordatorio diario de una amenaza para la visión. Educar a nuestros pacientes, calmar sus temores y ofrecerles derivaciones a profesionales de la salud mental, según se indique, son aspectos importantes para optimizar el cuidado de nuestros pacientes con DMAE.

Referencias:

Dawson SR, et al. BMC Ophthalmol. 2014 Jun 12;14:78.
Cimarolli VR, et al. Clin Ophthalmol. 2015;10:55-63.
Mylona I, et al. Psychol Health Med. 2020 Feb 17;1-7.

Autor:
Jeffry D. Gerson, OD, FAAO

Aspectos de la salud mental en la atención a la DMAE
Traducción: Asociación Mácula Retina.

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